El Ayuntamiento de Alcobendas ha denunciado el estado de las nuevas pantallas acústicas instaladas por el Ministerio de Transportes en la A-1, que se han convertido en un gran escaparate de grafitis y pintadas vandálicas. El equipo de Gobierno municipal considera inaceptable que una de las principales entradas a la ciudad presente esta imagen de degradación.
La instalación de estas pantallas forma parte de las acciones del Estado para reducir la contaminación acústica provocada por el tráfico en la A-1 a su paso por el municipio. Sin embargo, el Ayuntamiento ya había expresado sus reservas sobre el impacto visual que podría tener en zonas sensibles como La Moraleja, Soto de La Moraleja y El Encinar de los Reyes.
Para mitigar este impacto, el Gobierno municipal mantuvo un diálogo constante con la Demarcación de Carreteras del Estado en Madrid y con la empresa encargada de las obras, trasladando las preocupaciones de los vecinos y proponiendo alternativas para una mejor integración de las pantallas en el entorno. Gracias a estas gestiones, se lograron modificaciones como el retranqueo de 18 y 20 metros en varios tramos.
Además, se desplazó el tramo inicial de las pantallas hacia la vía de servicio para evitar el efecto túnel y mejorar la seguridad ciudadana, creando un espacio amplio para el corredor peatonal.
Sin embargo, la aparición de grafitis desde el momento de su instalación ha confirmado las preocupaciones sobre el efecto visual de estas grandes superficies. Ante esta situación, el Ayuntamiento ha reforzado la vigilancia y aumentado la presión contra los autores de estos actos vandálicos. La Policía Local ha implementado un dispositivo especial que combina patrullas preventivas y vigilancia mediante drones en el entorno de la A-1, lo que ha permitido identificar y detener a varios presuntos autores de pintadas.
La alcaldesa, Rocío García Alcántara, ha recordado que "en Alcobendas existe una política de tolerancia cero frente al vandalismo" y ha subrayado que las sanciones por realizar pintadas pueden alcanzar los 3.000 euros. Además, ha insistido en que la limpieza y el mantenimiento de las pantallas acústicas es responsabilidad del Ministerio de Transportes.
Con el fin de exigir una solución definitiva, tanto el Grupo Popular como el grupo Vox llevarán al Pleno municipal del próximo 15 de julio sendas mociones que solicitan la implicación directa del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Estas iniciativas piden, entre otras acciones, una reunión urgente entre el Ministerio, la alcaldesa de Alcobendas y los representantes de las entidades de conservación de La Moraleja, Soto de La Moraleja y El Encinar para abordar el deterioro de estas instalaciones.
El Ayuntamiento también solicita la limpieza inmediata de todas las pintadas existentes, el refuerzo de tratamientos antipintadas y revisiones periódicas para actuar rápidamente ante nuevos actos vandálicos. Además, plantea estudiar medidas de integración paisajística y embellecimiento del entorno, como la incorporación de vegetación.
Rocío García Alcántara ha lanzado un mensaje claro: "Alcobendas no va a resignarse a que una de sus principales puertas de entrada ofrezca una imagen de abandono. Vamos a seguir actuando con firmeza contra el vandalismo y vamos a exigir al Ministerio que cumpla con sus obligaciones para que este entorno recupere cuanto antes la imagen de calidad, limpieza y excelencia que merecen nuestros vecinos".